Espuelas Vaqueras, Desmitificándolas a Través de su Correcta Selección
- Enrique Suárez Castillo

- 6 days ago
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Voy a empezar y a terminar con el siguiente concepto, la equitación (refiriéndome a todo lo relacionado a los caballos), mejora de forma considerable, cuando el humano en la relación tiene conocimiento, seguridad, sensibilidad, consistencia e integridad.

Para los que tienen el conocimiento, traer un buen par de espuelas, siempre se ha comparado con tener un par más de brazos que permiten al jinete controlar el caballo de forma suave y con gran precisión, con señales, casi imperceptibles, que le permiten liberar sus verdaderos brazos para otras actividades como lazar o cerrar una tranca.
Así mismo pocas piezas del equipo de un vaquero han generado mayor controversia y al mismo tiempo son tan indispensables como las espuelas.
El mayor mito generado alrededor de ellas es que “Su único propósito es el de castigar o torturar al caballo”. Analicemos si pensamos lo mismo al terminar de leer este artículo.
Las espuelas han existido por milenios y cada cultura ha desarrollado sus propias espuelas y protocolos de cómo usarlas. A América llegaron con la España Colonial y de ahí podemos rastrearlas por cientos de años hasta los Moros y las culturas del Norte de África.
Por suerte el tiempo y el conocimiento han hecho que el diseño de las espuelas haya evolucionado para convertirse en una herramienta más amigable, sin olvidar que al igual que los frenos, son herramientas que si se usan de forma incorrecta pueden producir daños.
El desarrollo de las prácticas de doma y entrenamiento como la Doma Natural y otros métodos y filosofías han ampliado la comprensión y la forma de usar estas herramientas clásicas y bajo el mantra “Menos es más”, que debe redondearse con “Siempre observa lo poco de un estimulo que se requiere para obtener una acción” y le agregamos “Pero siempre debes estar preparado para lo que suceda” es la clave del éxito.
“Tener las herramientas correctas, saber como usarlas, en el momento preciso y con la fuerza justa, y estar preparado para cualquier cosa que pueda suceder, de forma consciente o instintiva es lo que hace a un gran jinete”.
Para poder seleccionar las espuelas correctas para cada jinete y caballo, y por consiguiente minimizar el riesgo de un mal uso de las mismas, primero debemos conocer las partes relevantes de las que se compone, que son el Arco o Banda (Heel Band or Yoke), el Mango (Shank) y la Roseta (Rowel).

El Mango (Shank): es relevante ya que es lo que determina la facilidad de alcance que nos permite la espuela para comunicarnos. Presenta 2 variables a considerar:
1. Longitud: hay de varios tamaños, las más comunes van de 1 pulgada a 3 pulgadas.

Las variables que determinan que longitud de mango usar son la estatura del jinete y la capacidad abdominal del caballo o barril.
Una persona alta requiere una espuela larga para poder alcanzar al caballo fácilmente, por el contrario, una persona de baja estatura requiere una espuela más corta para evitar hacer contacto todo el tiempo con el caballo.
En lo referente al barril del caballo, si el caballo es entubado el jinete requerirá una espuela más larga de lo que requeriría el mismo jinete en un caballo con mayor capacidad abdominal.
2. La forma: hay tres formas básica:
a. Goose Neck Shank (Alto).
b. Recto (Medio).
c. Drop Shank (Bajo).

La forma responde a lo mismo que la longitud y yo le agregaría el factor experiencia, esto debido a que si partimos de que tenemos el mismo tamaño de espuela, la Goose Neck permite un mayor alcance y la Drop Shank se mantiene más alejada del caballo cuando no se requiere usar. Por lo tanto un jinete experimentado puede decidir cual le acomoda mejor, sin embargo, para un jinete que todavía no es consiente de donde tiene las piernas en todo momento la mejor sería la Drop Shank ya que es menos probable que alcance al caballo de forma inconsciente.
Ahora ya sabemos que no debemos asustarnos si vemos una espuela con el Mango largo, a menos que la traiga un jinete de baja estatura.
Otro factor es la actividad que se va a realizar, por ejemplo los que practican el Cutting (Corte de Ganado), prefieren usar los estribos un poco más cortos de lo que lo usarían normalmente, esto equivale a ajustar la estatura del jinete y por lo tanto hay que usar un Mango de largo adecuado a las nuevas condiciones.
La selección del Mango de la espuela se basa en la mezcla adecuada de los siguientes factores:
Estatura del Jinete.
Tamaño y capacidad abdominal del caballo.
Actividad que se va a realizar (cómo se va a realizar).
Experiencia.
La Roseta (Rowel): la selección de está parte de la espuela es la más incomprendida y al ser la parte que hace contacto, una mala selección o un mal uso son los que generan daños en los caballos.
Por lo general la gente se asusta ante una roseta muy grande y consideran que es muy severa, sin embargo, veamos algo de física básica, ¿qué es más severo, aplicar 100 kg de presión sobre 1 cm cuadrado, o los mismos 100 kg de presión sobre 1 m cuadrado?, exacto, mientras más amplia es el área de contacto menos severa es la presión, así que una roseta grande es mas suave que una chica en términos generales.
Sin embargo son varias las características de la Roseta que deben tomarse en cuenta:

Tamaño: por lo comentado en el ejemplo de arriba.
Grosor (Filo): la roseta puede ser muy grande pero si es delgada como un cortador de pizza, cada que la use voy a lastimar al caballo, por lo que mientras más anchas serán más suaves.
Separación de las puntas: mientras más pareja sea la superficie es más suave, pero si las puntas están muy separadas, al usarlas voy a estar clavando una por una y eso es más severo.
Forma de las puntas: aplica como con el grosor, si las puntas son afiladas cortarán fácilmente, si son redondeadas son más suaves con el caballo.
Es importante notar que estoy asumiendo que la roseta gira, no siempre es el caso, pero una roseta que gira evita que se prense la piel y escurra la espuela por lo tanto es más suave que una que no gira.
La mejor forma de probar lo que el caballo sentirá es pasar la roseta sobre el brazo y sentiremos lo que sentirá el caballo al aplicar la misma presión.
Considerando todo esto, una espuela con la longitud correcta del mango, para el jinete y el caballo, del tipo drop shank, con una roseta grande, gruesa, con puntas juntas y redondeadas sería la elección menos severa; sin embargo, debemos recordar que también depende de quién las use.
Al final si me preguntan ¿las espuelas son necesarias?, mi respuesta va a ser “NO”, sin embargo, si se usan de forma adecuada pueden hacer el trabajo más fácil, mejorar la comunicación y la respuesta del caballo, así como su desempeño.
Como dije al principio voy a terminar con el mismo concepto, si nosotros como humanos tenemos el conocimiento (como el que acabamos de adquirir con esta lectura), y lo usamos en concordancia, la sensibilidad y la confianza las obtendremos con la experiencia, somos consistentes en la forma en que nos comunicamos con el caballo y tenemos la integridad para reconocer nuestros errores y corregirlos sobre la marcha, nuestra capacidad como jinetes va a mejorar considerablemente.
Enrique Suárez Castillo.
Rancho El Yaqui.



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