Fatiga en el Caballo
- Enrique Suárez Castillo

- May 7
- 5 min read

Hagamos un poco de conciencia, todos podemos identificar cuando nuestro caballo está fatigado, pero muy pocos queremos darnos cuenta y continuamos con el trabajo.
Que quede claro que la fatiga no es una palabra para decir que el caballo ya se cansó, la Fatiga es un mecanismo de defensa que se activa para prevenir que el caballo o humano, dejen de ejercitarse para evitar, que de continuar, se cause algún daño.
Los corredores de maratones y triatlones entrenan su cuerpo y su mente para aguantar los rigores de dichas competencias; lo que no podemos pasar por alto es que los caballos son animales de presa, lo que se traduce en que tienen mayor disposición para luchar en contra de la fatiga de forma natural. Esto se debe a que cuando un caballo está haciendo ejercicio sus niveles de adrenalina son muy superiores que los humanos y por lo tanto enmascaran el dolor y las molestias, de esta forma pueden continuar y hacerse daño grave.

Debemos entender que la fatiga es diferente a estar exhausto, podemos hacer una analogía, cuando comemos, llegamos a un punto en que ya nos sentimos satisfechos, eso es la fatiga, si hacemos caso omiso a esa señal y seguimos comiendo llegaremos a un punto en que no podemos comer otro bocado y nos sentiremos a reventar. De la misma forma la fatiga es la señal y el estar exhausto sucede cuando no se puso atención a la señal y el caballo no puede dar ni un paso más.
La relación es directa, mientras más duro trabaje el caballo más rápido se fatigará; no nos olvidemos que cuando hablamos de caballos de competencia, que han llevado un entrenamiento adecuado la fatiga sucede en momentos distintos, un cuarto de milla carrilero terminará fatigado una carrera que dura segundos, mientras que un caballo de endurance terminará fatigado después de una carrera de 100 km, por poner un ejemplo.

La fatiga no es absoluta, va aumentando de intensidad, por lo tanto el jinete tiene la responsabilidad de identificar los signos de que la fatiga se está presentando y de esta forma detener o regular la intensidad del trabajo o la exigencia que le pone al caballo.
Te preguntarás ¿cómo identificarla?, bien pues observando la respiración del caballo y que tan rápido se recupera, u observar si el caballo empieza a tropezarse, si se queda atrás de nuestras señales.
La fatiga se puede activar en el cerebro (fatiga central) o en los músculos (fatiga periférica), las razones pueden ser diversas, el agotamiento de las reservas de energía, o de electrolitos, la acumulación de subproductos metabólicos como el acido láctico, etc.
La fatiga periférica sucede cuando el cerebro envía la señal a los músculos pero estos no tienen la capacidad de responder.
La fatiga central es otra historia, ya que en este caso el cerebro se cierra, un gatillo se activa por lo general debido a la existencia de dolor o enfermedad, de esta forma, los músculos pueden tener energía y poder realizar el trabajo, pero el cerebro evita mandar la señal para prevenir una lesión mayor o que la enfermedad empeore.
La fatiga central se presenta por niveles bajos de azucares en la sangre, la presencia de algunas hormonas o problemas respiratorios, dolor o lesiones.
Al pensar en fatiga lo primero que nos viene a la mente es cansancio muscular, no es incorrecto en la mayoría de las veces, sin embargo se nos olvida que los músculos también intervienen en el sistema respiratorio, circulatorio, etc., de esta forma si el caballo tiene alguna obstrucción en el sistema respiratorio la falta de aire mandará la señal de fatiga desde el cerebro, fatiga central.

La cantidad de factores que pueden influenciar la velocidad con que un caballo se fatiga son muy amplios, velocidad, duración, dificultad, terreno, temperatura, humedad, salud y condición física.
De estos factores, realmente podemos cuidar o prevenir la salud y podemos influenciar la condición física. Al entrenar al caballo no necesariamente lograremos que no se fatigue, sin embargo si lograremos que la fatiga tarde un poco más en presentarse.
Además del entrenamiento es muy importante el calentamiento previo al trabajo o competencia, esto se realiza haciendo ejercicios de flexibilidad o de calentamiento de los músculos, y deben terminarse, idealmente, 5 a 10 minutos antes de competir o iniciar el trabajo.

Los signos que debemos buscar para identificar si la fatiga se está presentando son:
Disminución de la velocidad en cada tipo de paso (caminar, trote o galope).
Baja respuesta a lo que se le pide al caballo.
Negativa o incapacidad para acelerar o cambiar el paso.
Falta de motivación.
Falta de coordinación (tropezarse, falta de impulso).
Aumenta la frecuencia de los pisotones o alcanzadas, o golpes en el caso de dar lados.
Aumento en la frecuencia de los cambios de mano.
Aumento en los movimientos de la cabeza y el cuello.
Gran esfuerzo para respirar.
Golpear obstáculos, en el caso de salto o arrastrar las patas.
En conclusión una parte importante para identificar la fatiga y lograr los objetivos es conocer a tu caballo como individuo, ya que todos los caballos son distintos y tienen diferente condición física y tolerancia a las condiciones ambientales, además que si lo conocemos bien podemos identificar rápidamente si el caballo está en el principio de una enfermedad o lesión.

También quedó claro que debemos trabajar en su condición física, aquí unas sugerencias de cómo hacerlo.
Nunca apresurar las cosas, la condición física se forma sobre una buena base.
Algo que puede ayudar es caminar para arriba y abajo de pendientes.
Siempre que te subas al caballo ten un plan y objetivos claros, de esta forma trabajaras de acuerdo a el y no te sobrepasarás.
Si montas más de un caballo, recuerda que cada uno es distinto y cada uno deberá tener su plan y objetivos de trabajo.
Cuida su alimentación, que siempre sea adecuada al nivel de exigencia de trabajo.
Que camine diario en un rehilete o caminador, muy importante que sea en las 2 direcciones.
Debes recordar que el caballo o la persona no puede estar en el punto de condición física ideal todo el tiempo, así que si tienes una competencia, haz un plan coherente con la fecha de dicha competencia o temporada para que llegue en su mejor condición.

Espero que este artículo sirva para hacer conciencia de cómo manejamos nuestros caballos, y la próxima vez que nos inviten a una cabalgata, no nada más recojamos al caballo del rancho donde ha estado descansando y lo llevemos a un recorrido de kilómetros donde puede fatigarse y lastimarse, en el mejor de los casos.
Enrique Suárez Castillo.
Rancho El Yaqui.
Referencias:
Las imágenes usadas en este artículo fueron tomadas de internet y no nos pertenecen.



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