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Criando a un Potrillo Huérfano

  • Writer: Enrique Suárez Castillo
    Enrique Suárez Castillo
  • May 7
  • 5 min read

Las yeguas están pariendo, haz esperado en promedio 340 días para la llegada de esa cría, conseguiste al semental adecuado para tu yegua, la preparaste, y cuidaste la preñez y la espera se hace eterna.

 

Todo indica que la yegua está por parir, así que estas pendiente, haces rondas para ver si ya está en proceso, en fin, ya hiciste todo ese trabajo, el potrillo nace y te encuentras con un problema que no habías previsto, tienes un potrillo huérfano.

 

Estemos claros en esto, un potrillo puede quedar huérfano por las siguientes razones:

 

  • La yegua muere por complicaciones durante o después del parto.

  • La yegua rechaza a la cría.

  • La yegua no produce suficiente leche para mantener y desarrollar al potrillo.

 

Obviamente cada situación es distinta, pero ¿qué hacer?

 

Bien, primero lo básico para la cría, el potrillo no tiene un sistema inmune desarrollado por lo que requiere de los anticuerpos que la yegua le transfiere por medio del calostro, y más importante aún, la cría no tiene el sistema digestivo completamente desarrollado, en principio es muy permeable (Absorbe los nutrientes, no los digiere) y es lo que permite la absorción de dichos anticuerpos que van a proteger y formar el sistema inmune del potrillo.


Consideraciones a tener en cuenta:

 

  1. La absorción de anticuerpos por parte del potrillo se da hasta las 24 horas de nacido.

  2. La mayor permeabilidad para dicha absorción se da durante las primeras 8 horas.

  3. De las 8 a las 12 horas de vida la absorción se reduce drásticamente.

  4. De las 12 a las 24 horas la absorción sucede pero es mínima.


Con esto dicho, queda claro que lo más importante, además de otras cosas que quedan fuera del tema, es garantizar que la cría consuma calostro, así que si la madre está viva o incluso acaba de morir es vital ordeñarla o sujetarla de tal forma que no golpee a la cría y está pueda alimentarse.

 

Hay opciones como una madre sustituta, que puede ser una yegua que perdió a su cría o incluso una yegua que tenga una cría ya mayor. Esto es recomendable porque una yegua con cría de la misma edad del huérfano puede ser más agresiva. Claro está que esa yegua tiene las condiciones adecuadas para ser ordeñada y darle esa leche al potrillo huérfano.


Por supuesto que va a ser mucho trabajo si consideramos que un potrillo se alimenta de cantidades pequeñas con mucha frecuencia, aproximadamente cada 2 horas, así que hay que mentalizarse y preparar los días subsiguientes.


Si nunca te ha sucedido hay formas de estar preparado para un evento desafortunado como este y eso es que cada que para una de tus yeguas y después de que el potrillo ya tomo calostro, ordeñes a la yegua y guardes calostro congelado, cubierto con trapos para evitar que se queme por la congelación, de esta forma tendrás un banco de calostro listo para cuando sea necesario.


También existen algunos sustitutos artificiales para caballos, pero son difíciles de conseguir, al menos en mi zona; sin embargo, también puedes usar el calostro de otras especies, el que es más compatible es el de cabra, pero de no ser posible conseguirlo puedes usar el de vaca, es importante también tener un banco de calostro, si no tienes más yeguas de donde guardar pero tienes vacas pariendo antes del parto de tu yegua.

 

Si lograste hacer algo de esto y haz alimentado al potrillo cada 2 horas por las primeras 12 horas, lo siguiente que se tiene que hacer es preparar al huérfano para tomar de una cubeta, esto va a facilitar el trabajo en adelante.

 

Es importante que de las 12 a las 24 horas sigas dándole calostro al potrillo, al tiempo que le pones leche de vaca o sustituto de leche para caballos en una cubeta para que empiece a alimentarse de ahí. Para algunos potrillos puedes endulzar la leche un poco con miel de maíz en lo que aprende y después dejar de adicionarla poco a poco.

 

Otro aspecto importante es la flora intestinal del potrillo, que obviamente también viene del calostro de la madre, para ayudar con esto se le puede dar al potrillo algún probiótico, el yakult puede servir o incluso poner yogurt natural en la leche.

 

Obvié el hecho de que es importante llamar al veterinario desde el nacimiento, pero si todo va bien hasta ahora, el potrillo se alimenta con leche o sustituto de leche de una cubeta, hay que iniciar a darle alimento sólido para potrillos a partir de las 2 semanas de vida, de preferencia algún complemento alto en proteína y grasa, ya que sus requerimientos nutricionales van cambiando y esto facilitara su manejo.

 

Durante todo este proceso hay que ser muy observador, ya que mucha leche puede llevar a un desarrollo anormal o incluso a diarrea, por lo que es importante cuidar las cantidades y la frecuencia con que se alimenta al potrillo.


No hay que olvidar que no todo es nutrición, también es importante cuidar el aspecto social y de comportamiento del huérfano.

 

Los potrillos aprenden de su madre como comportarse, como caminar, en donde alimentarse e incluso obtienen de ella su jerarquía dentro de la manada; si se logró que el potrillo tenga una madre sustituta, esta parte está prácticamente resuelta, de lo contrario hay que procurar que el potrillo aprenda de sus pares.

 

Un error común en estos casos es tratar al huérfano como una mascota, el potrillo se vuelve muy familiar con la persona que lo alimenta y al principio puede parecer muy tierno y agradable, pero conforme crece y aumenta de peso los juegos se vuelven peligrosos. Por lo general estos juegos son para establecer el liderazgo en su manada.

 

Soltar a un potrillo tierno con un grupo de yeguas o incluso yeguas paridas es peligroso ya que intentará alimentarse y seguramente será golpeado, por lo tanto si es la única opción esto debe hacerse hasta que el potrillo entienda quién lo alimenta y no busque mamar de otras yeguas.

 

Una opción que suele funcionar mejor es soltar al huérfano con potrillos de 1 año o menores por algunas horas al día, ellos le ayudarán a ejercitarse y le enseñarán lo que aprendieron de sus madres, en cuanto a la forma de socializar y como y donde alimentarse, y que plantas comer en el potrero.

 

Todos estos cuidados pueden garantizar el desarrollo de un potrillo sano y equilibrado, sin embargo es importante no desesperarse, obviamente el haber quedado huérfano va a tener un efecto es su aspecto físico y aun cuando su desarrollo y ganancia de peso sean equivalentes a los de un potrillo normal, por lo general no se verá igual que los potrillos de su edad, estará seguramente más peludo y desgarbado, aun así del año en adelante se pondrá al corriente en su desarrollo y apariencia con sus compañeros.

 

Es claro que uno no desea que esto suceda, pero no es excusa para no prever que algo así nos suceda en algún momento, así que en conclusión hay que hacer un banco de calostro y tenerlo disponible para cualquier emergencia, porque tomando las acciones correctas, un potrillo huérfano no es un potrillo perdido.


Enrique Suárez Castillo.

Rancho El Yaqui.

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